Ese tal Covid de apellido 19

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Será que en estos tiempos de contagiosa incertidumbre, el único personaje con quien podremos estrechar nuestra susceptible mano, abrazarnos y acaso, besarnos, sea con el tal Covid, de apellido 19; ese microscópico gigante que con su estrepitoso silencio ha venido a despertarnos.

Y es que el amor del Covid por nosotros, es indescifrable. Semeja la devoción del predador por su presa.Y quizás en el futuro, de toda esta incomprensión, alcancemos a entender que su amor es tan honesto, que nos devuelve con violencia a nuestra interioridad, muy venida a menos en estos tiempos.

El tal Covid, de apellido 19, afamado, temido, admirado y perseguido por el mundo entero, nos ha tornado la mirada hacia nuestro ser más íntimo: nuestra esencial soledad, fragilidad, al valor incalculable de una caricia. Tal vez sea, precisamente por eso que odiamos el amor que nos profesa. 

De modo misterioso, el monstruo feroz vacuna a nuestros niños, los protege de la calamidad y les devuelve su derecho a tener hogar y vivir en familia, a ser vistos, atendidos, escuchados, por sus padres. 

Frente al zarpazo dirigido hacia los viejos, el Covid nos recuerda que esta moda de batir el récord de longevidad, ya no procede. No se trata de claudicar, no. Saber soltar, ahuecar el ala a tiempo, agradecer lo recibido, lo disfrutado y ceder nuestro lugar, no al prestigio de una ética médica mal entendida, sino a las generaciones venideras.

La metáfora es muy simple: apreciación de la vida y aceptación de la muerte.

Con suerte el amor del Covid nos ayude a erradicar la pandemia de una vez para siempre. Detener esta desenfrenada carrera por tener más, hacer más, saber más. Por llegar antes que nadie a ninguna parte.

39 respuestas

    1. Vicky, amor, qué fuerte texto, qué potente imagen. Así vivimos toda ruptura de paradigma, cuando nos vemos forzados – ¡al fin! – a cuestionar nuestras suposiciones más preciadas e inadvertidas. Siempre es una duda, eventual y pequeña, la que, “microscópica y gigante con su estrepitoso silencio viene a despertarnos y nos devuelve con violencia a nuestra interioridad.” ¡Lo has captado con tanta gracia, y dicho con tan sencilla elegancia! Nuestro único refugio entonces es el amor, la gratitud por el misterioso monstruo, que sólo así despierta nuestra propia voluntad de detener nuestra desenfrenada carrera, cualquiera que ésta sea, por “llegar antes que nadie a ninguna parte.” Atesoro tu escrito entre mis recetas favoritas para el bocado matutino ‘zen mind, beginners mind’.

      1. Gracias, Daniel, tus reflexiones ensanchan mi planteamiento y siento tanta gratitud por el privilegio de tenerte a mi lado.

  1. Este enamoramiento…. Hmm 🤔
    No me cabe duda q la aceptación real de la muerte es una pieza débil en nuestra ecuación de vida. Q los viejos ahuequemos el ala, otra pausa en mi pensamiento… A volar, pues…!
    Me encanta tu metáfora de apreciación de la vida y aceptación de la muerte… No hay mucho más.
    Gracias!
    Como siempre, me encantas! 💕

    1. Gracias mi Shu,
      El intercambio de opiniones, las diferentes aproximaciones a un mismo problema, no puede más que enriquecernos. Aquí estamos todo el planeta unido por un mismo tema.

    2. Increíblemente provocativo!… porque con tu Don de expresión y elocuencia describes perfectamente la esencia de nuestra realidad, vulnerabilidad, y des conectividad en el nuevo mundo virtual en que ligeramente vivimos. Las plagas tienen fama desde los días de las Santas Escrituras…. Esta también pasará!… y en poco tiempo este ‘monstruo silencioso’ también quedará grabado en su respectivo lugar histórico….

      1. Gracias, querido Richard,
        Esta inaudita situación nos ha puesto a todos a plantearnos nuevas preguntas. Bendita sea! Cuánta falta nos hacía!

  2. Qué oportuno este maravilloso texto con el que nos volteas el escenario y apuntas las virtudes que este virus con corona puede traer a nosotros los humanos , reflexión, aceptación, darse cuenta de los valores reales de tener hijos, familia, amigos anosotros mismos, no cosas.
    Muchos viejos morirán o moriremos y sí dejar un mundo más responsable de sus actos estaría muy bien. Confieso que me da miedo la memoria tan corta que tiene el ser humano y que cuando esta crisis pase, se regrese a la misma inconciencia.
    Gracias querida Vicky por poner el dedo en la llaga y hacer que pensemos más allá del más acá….

  3. Aunque nos cueste aceptarlo, esta es la realidad que se presenta. Aprender y valorar serán las enseñanzas de esta crisis global.

  4. Y sí, con este encierro y vacaciones involuntarias, ya se nos había olvidado cuanto nos amamos..u odiamos.

    Y si, también nos recuerdas que tenemos harta prisa por llegar a ninguna parte.

    Ya extrañaba tus bofetadas hermanita, no nos abandones, si tu no, ¿quien?

    1. Gracias, Jaime, más bien la bofetada nos la está dando el universo. Al parecer en este estado desquiciado de desbocamiento, ciertamente necesitábamos un freno de mano.
      Abrazos contagiosos y contagiados de afecto.

  5. No importa cómo lo veamos, sintamos o descifremos, este virus nos está aislando a todos dentro de los muros de nuestros hogares y si no va de pasada pronto, que va a suceder con el mundo como lo hemos conocido?
    Tengo miedo y mucho, no ante la muerte, pero ante una lucha futura por sobrevivir, que después de toda una vida de trabajo podría convertirse en solo vacío, escases y pobreza.
    Como lo escribes Vicky, dentro de todo lo malo, este es el momento de reflexionar acerca de la vida, la muerte, pero también en forjar un verdadero aprecio de toda la libertad que hasta hoy hemos gozado!
    Muchas gracias por compartir tus lineas Vicky. Tu perspectiva abre los ojos a la reflexión pero también denota Esperanza!

    1. Susi querida, muchas gracias por tu comentario. En efecto, el miedo encarcela y nos hace transitar por lugares aún más inciertos. Hablemos, intercambiemos nuestros pensamientos y sobre todo, acompañémonos.

  6. Me encanta poder ver esta situación, que todos los días la percibo con temor, con amor. Porque la fuerza detrás de la naturaleza, el universo en el que vivimos, la vida en sí es un regalo con amor y si hasta la muerte es con amor.

    1. Hola Gabriel,
      Qué gusto tenerte por aquí!
      En efecto, la lección más difícil y quizás la más importante sea conquistar el amor!

  7. Desde mi “retreat”, encerrada en mi interior q me hace de casa, me dejo acompañar por tan bella reflexion.
    Y si, se extraña la caricia mutua entre los que amo

    1. Gracias por tu comentario, querida Etty. Sí, el CoVID nos fuerza a ver hacia nosotros mismos! De este lugar ya no hay marcha atrás aunque todo vuelva a la “normalidad”

    2. Etty querida!
      Los abrazos tan comunes en nuestra vida. No dejo de pensar en cuánta falta me hacen. Cuando todo esto termine me voy a dedicar a repartirlos por todas partes. Muchas gracias por tu comentario.

  8. Al leerte contagia el ánimo a buscar los “ buenos caminos” tan cercanos a nosotros como tú bien lo apuntas Tener un hogar, vivir en familia …

    Abriendo corazones, oídos puertas y ventanas.

    Pedacitos de sol lo que escribes… contagiosos

  9. Definitivamente la fragilidad del ser humano ha sido expuesta y me doy cuenta que realmente de una forma u otra todos estamos conectados y dependemos el uno del otro. Esto es un despertar. Sin salud no hay nada. Y sin afecto tampoco. Cuidarnos el uno al Otro.

  10. Mi querida Vick:
    Me gustó mucho tu texto!
    Q afortunada poder expresar asi el sentimiento por el q estamos pasando y tranamitirlo.
    Un gran abrazo a la distancia!

  11. Querida Vicky,
    Yo también he pensado mucho en cómo nos está afectando el permanecer en nuestro propio espacio. Creo que es un momento difícil pero mágico. Estamos frenando la vida cotidiana y todas esas actividades que nos roban el tiempo. Gracias por compartir tus reflexiones que nos ayudan a valorar todo lo que tenemos. Un abrazo virtual, Vivian

    1. Muchas gracias por tu comentario, querida Vivian!
      Sí, a recluirnos, a reconsiderar y a valorar! Qué oportunidad más maravillosa!

  12. Vicky me encantó y es verdad que nos enfrenta a nuestros miedos más profundos. Mounstro micrometrico capas de llevarnos a otros planos de existencia de la manera más cruel a nosotros los viejitos sin tener junto a nosotros la mano de la persona que nos ama.

    1. Gracias, Vicky,
      Ya te extrañaba por aquí! Pues sí, nos ha enfrentado con nosotros mismos. Nos ha obligado a meter el freno de mano y nos ha acercado al terror de nuestra gran vulnerabilidad!

  13. Prefiero la costumbre inuit de la Tierra de las Sombras largas: cuando sientes que se llega tu hora, abres la puerta de tu iglu y te encaminas , solo, por la pradera de hielo, sin fardo alguno, hasta que sacias el hambre de los osos.
    Por lo pronto, como dicen Los Muestros: Ke mos avra el meoyo el guzaniko, ama ke se arremate presto el kadimsis gursus del kovido i ke puedamos ir a la boda de muestros inietos. Te mando un beso

    1. Jaime! Qué regalo nos das con este comentario tuyo en el más puro ladino. Mil mil gracias y sí, que podamos salir a las calles, abrazarnos, celebrar, y porqué no, asistir a la boda de nuestros nietos.

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