Ellas dan lugar

Ellas dan lugar

La secre de don Justino, que trabaja en una fábrica textil, estaba llore y llore el otro día.

Al verla, su jefe le preguntó, ¿qué le pasa, Leonor? Es que los muchachos del departamento de teñido se la pasan aullándome. ¿Cómo es eso?, y se dirigió al departamento de teñido para verificar lo que la desconsolada Leonor le había dicho.

¿Es cierto que ustedes le aúllan a Leonor? Pues sí, jefe, pa qué le vamos a decir que no, si sí.

Y ¿porqué le hacen eso? Con todo respeto a la damita, ella da lugar, jefe. A ver, Leonor, ¿usted da lugar? ¡Claro que noooooo! y de inmediato se le volvió a soltar el llanto. ¡Explíquese!

Es que, jefe, ¡todos los días camina pavoneándose enfrente de nosotros! ¿Cómo no le vamos a aullar?

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