Que el Universo decida

Desbandada de sin cuentas

Hola querida, la semana que entra es tu cumple. ¿Tienes planes? Sí, fíjate que me puse en contacto con un grupo de Brasil que organiza una ceremonia muy interesante. Ya te platicaré a mi regreso.

Sí, por favor. Por favor apunta todo para que me lo cuentes con pormenores. ¡No, hombre!, ¿cómo crees?, no te dejan tomar notas. El propósito fundamental del curso es mantenerte en el aquí y en el ahora. Espero que me funcionen las neuronas y te pueda reproducir la experiencia lo más detallada posible. Te confieso que estoy muy preocupada. A últimas fechas todo se me olvida. Hasta en qué día vivimos. La semana pasada, estaba yo muy tranquilita, ya de regreso en mi casa, suena el teléfono: Señora, la estamos esperando para su mamografía. ¿Qué?, pero, ¿no es el martes veinte a las cuatro? Sí señora. Hoy es martes veinte y son las cuatro quince, por eso le estamos llamando. Qué miedo, ¿no? Pues sí, amiga, no nos estamos poniendo más jóvenes. Lo grave es que la juventud hoy en día, está igual o peor. Ha de ser el tipo de vida que llevamos, ya sabes, Facebook, las una y mil trivialidades. Qué sé yo, los pesticidas, todo junto, pero de que los jóvenes también andan distraídos, olvidadizos y pendejos, no me cabe la menor duda.

Dime amiga, ¿y te vas a inscribir a la ceremonia brasileira? No, qué inscribirse ni qué nada. Estoy tan fluctuosa últimamente. ¿Fluctuosa? Ya sabes, en un momento quieres algo con vehemencia y al momento siguiente ya te arrepentiste. Pero, ¿no te da cosa que a la mera hora ya no haya cupo? ¡Nada de inscripción!, amiga. El Universo que decida. Si hay lugar y quiero, voy. Si no, no. Después de todo, hacer lo que se le dé a una la gana es de los pocos privilegios que vienen con la edad, ¿no?

Te cuento que el otro día mi nieta me dijo: ya va a ser tu cumple la semana que entra, abuela. Vamos a partir tu pastel, ¿verdad? Bueno, mi vida, le dije en tono amoroso para que no se me sienta, la semana que viene pensaba irme a Valle de Bravo a una ceremonia, y antes de que le dijera brasileña, se arrancó y me dijo: qué ceremonia ni qué nada, abuela, ¡vamos a partir juntos tu pastel!

15 respuestas

  1. LAS NIETAS SIEMPRE NOS SALVAN DE COMETER GRANDES ERRORES. SON NUESTROS MALAJINES, COMO DIJERA LA GRAN SARITA LEVY. ESPERO QUE SI HAYAN PARTIDO EL PASTEL.

    1. Ja ja! Están divididas las opiniones mi queridísimo Jaime. Hay quienes le desearon haberse ido a su retiro espiritual. Como todo en la vida, tiene múltiples aproximaciones.

  2. Yo siempre le dejo al destino mis planes🤣😂😅
    Así mi vida es fluctuante, creo que me tomaste como ejemplo para este relato. O que ❓❓❓eres adivina.
    Gracias al destino he tenido tres hijos siete nietos tres bisnietas y dos maridos❣️❣️
    Mi vida ha transcurrido sobre un mar de aceite resbaloso y denso pero divertido 😆.
    De vez en cuando se me olvida y me preocupo.

    1. Exacto! Quién más se va a hacer cargo?
      Pronto subiré un escrito sobre el prodigioso beneficio del olvido. Función fundamental de la memoria.
      Benditos aquellos que saben concentrarse en sus bendiciones. Bendito el olvido que es factor primordial para lograrlo.
      Muchos besos y bienvenida siempre a este espacio. Gracias mil por tus comentarios.

  3. Que lástima, durante la visita para la mamografía le iban a partir el pastel y de ahí se la llevarían al retiro que en realidad era en Valle de Bravo ( que impartió un gurú brasileño que trajeron especialmente de Salvador de Bahía), ya se había inscrito y pagó por adelantado una fortuna……comidas, hospedaje, ceremonias……y otro pastel de cumpleaños incluidos.

    1. Ja ja, Jaime,
      Mejor reírnos que llorar, verdad? Las jugarretas de la memoria pueden ser terribles!
      Un abrazo grande y gracias por tu visita y por tomarte siempre el tiempo para dejar un comentario

  4. Eres adivina o semos siamesas!!
    Esto de estar cambiando de opinion de un momento a otro es de espanto …….. también es otro regalito de la edad??????
    My God ‼️
    Que la Existencia nos acompañe y decida jijiji😁

    1. Mi queridísima Reyna,
      Qué gusto que lograste dejar tu comentario. Yo que me jactaba de ser una mujer muy decidida.Todo se tambalea con los años. Todo. Y aún así hay que seguir capoteando la vida.

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