Todavías

El entierro sería a las doce en punto. Se dio aviso sólo a unos cuantos. No quería condolencias ni teatros plañideros. No había lugar para artificios de duelo. Su hijo se había suicidado en la casa de ella y el futuro del chico, su enredado paso, quedaba cercenado irreparablemente. No era la primera vez que […]