El vaso de agua incita el ansia del sediento

Amor, fúmate un cigarrillo. Y, ¿para qué demonios quieres tú que me lo fume? Porque me gusta que huelas a vicio.

Amor, fúmate un cigarrillo. Y, ¿para qué demonios quieres tú que me lo fume? Porque me gusta que huelas a vicio.