Donde no hay miedo no hay nada que temer.

En estos días de encierro se hacen notorias y fundamentales algunas reflexiones ociosas; casi inútiles. Por ejemplo, la enorme alegría de descubrir la higuera. Hace apenas diez días se veía seca, ahora está llena de la providencial hermosura de sus brotes verdes. Las ardillas se han robado las diez guayabas tardías por las que hace […]