Ya para qué

Conocí a la rockera en el troli. No, qué gracia me iba a hacer. A mí la gente payasa, y más si es mujer, me cae mal de entrada. Pero Amalia, la rockera, a pesar de sus mechones verde perico y naranja, sus pantalones de mezclilla roídos, y sus tenis fosforescentes, cuanti más inapropiados para […]