Yo soy atea

La niña era hija de refugiados españoles. Una familia de las tantas que huyeron del franquismo y llegaron a México. Inscrita en uno de los colegios que anidaron a tantas familias refugiadas, Marisol, con su acento marcadísimo de eses y zetas, se fue adaptando poco a poco a un país en el que se hablaba […]